Cuando la caballería llega desde China
En 2010, Pacific Century Motors, controlada por dos empresas chinas, Aviation Industry Corp. y Beijing E-town International Investment Co., compró Nexteer, un fabricante de autopartes, a su matriz, General Motors Co., por unos US$450 millones. Esta ciudad pasó de ser una exhibición del declive industrial de Estados Unidos a un caso de estudio sobre el impacto de las inversiones chinas en comunidades estadounidenses. "Había abundantes preocupaciones acerca de la llegada de los chinos" y el traslado de empleos a China, dice Matt Beaver, vicepresidente del sindicato United Auto Workers (UAW). "La gente tenía mucho miedo de que los chinos se quedaran con las patentes", añade.
Hoy en día, pocas personas en la ciudad se preocupan de los chinos. Al interior de una fábrica de 59 años en el extenso complejo de Nexteer, trabajadores retiran las anticuadas máquinas de Nexteer e instalan nuevos equipos para producir un sistema de dirección electrónica para la próxima generación de camionetas y vehículos deportivos utilitarios de General Motors. La empresa, conocida durante años como Saginaw Steering Gear, contrató más de 100 ingenieros en Saginaw el año pasado y está en busca de otros 80 este año.
Los donantes identificados como abogados contribuyeron con $1.1 millones, aquellos en las bienes raíces donaron casi $732000 y aquellos en la construcción le entraron con casi $303000. El dinero ha seguido viniendo aun después de que Emanuel fue electo
Las empresas Teléfonos de México y Compañía de Teléfonos y Bienes Raíces presentaron ante el STRM su última propuesta para la revisión salarial global de 7.7 por ciento entre salario y prestaciones. El Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana